Muerte de dominicano impulsa leyes en Nueva York
Caso expone riesgos laborales de repartidores migrantes
La muerte del repartidor dominicano Darlyn Zacarías ha reactivado el debate sobre la seguridad de los trabajadores de plataformas en Nueva York, donde colegas, familiares y activistas exigen nuevas leyes de protección. El hecho ocurrió el 19 de marzo de 2026 en Harlem, cuando fue atropellado por un conductor con múltiples antecedentes de tránsito, lo que motivó vigilias y reclamos ante la legislatura estatal.
Durante una vigilia, repartidores —conocidos como “deliveristas”— demandaron la aprobación de una normativa dirigida a sancionar a conductores reincidentes. Entre las propuestas figura la iniciativa “Stop Super Speeders”, que obligaría a infractores a instalar dispositivos que limiten la velocidad de sus vehículos, como medida preventiva ante accidentes fatales.
El caso se inscribe en un problema recurrente: organizaciones laborales señalan que entre 15 y 20 repartidores mueren cada año en las calles de Nueva York, lo que evidencia las condiciones de riesgo en este tipo de trabajo. La mayoría de estos trabajadores son migrantes que operan como contratistas independientes, con limitadas protecciones laborales y alta exposición a accidentes viales.
Además, el historial del conductor involucrado —con al menos 19 arrestos previos— ha intensificado las críticas al sistema de control de tránsito y a la permisividad con infractores reincidentes. El acusado enfrenta cargos por homicidio involuntario y conducción bajo sustancias, mientras crece la presión para endurecer las regulaciones.
Como siguiente paso, la legislatura estatal evalúa la propuesta de ley, mientras organizaciones de repartidores mantienen sus reclamos para garantizar mayor seguridad y evitar nuevas muertes en el sector.
