Consejo de Seguridad de la ONU aplaza decisión clave sobre uso de la fuerza en el estrecho de Ormuz
La falta de consenso y tensiones geopolíticas retrasan una votación crucial en medio de la crisis en Medio Oriente
El Consejo de Seguridad de la ONU decidió aplazar la votación prevista para autorizar el uso de la fuerza “defensiva” en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas. La medida, que estaba programada para este viernes, fue retirada de la agenda a última hora, generando incertidumbre en la comunidad internacional.
El proyecto de resolución, impulsado por Baréin, buscaba permitir acciones militares limitadas con el objetivo de proteger la navegación internacional frente a los ataques atribuidos a Irán. Sin embargo, diferencias entre los países miembros —especialmente potencias como China y Rusia— han impedido alcanzar el consenso necesario para su aprobación.
Fuentes diplomáticas señalaron que factores logísticos, como la coincidencia con el Viernes Santo, también influyeron en el aplazamiento. No obstante, analistas coinciden en que el verdadero trasfondo radica en la compleja dinámica política dentro del organismo, donde el poder de veto de los miembros permanentes puede bloquear cualquier resolución sustantiva.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto crítico del conflicto, ya que por esta vía transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. En las últimas semanas, Irán ha reforzado su control en la zona como respuesta a acciones militares previas de Estados Unidos e Israel, aumentando el riesgo de una escalada regional.
Mientras tanto, países del Golfo han presionado para que se autoricen medidas contundentes que garanticen la libre circulación marítima, argumentando que la seguridad energética global está en juego.
El aplazamiento de la votación en el Consejo de Seguridad refleja la dificultad de alcanzar acuerdos en un escenario internacional cada vez más polarizado. La falta de consenso no solo retrasa decisiones clave, sino que también evidencia el riesgo de una mayor escalada en Medio Oriente, donde cada movimiento puede tener repercusiones globales en la seguridad y la economía.
